OTRA VEZ AMADEO BILO (h) y OTRA VEZ SUS DOGOS...
Insertamos a continuación un comentario realizado con motivo de una demostración realizada en Rio Negro por nuestro gran amigo y colaborador Amadeo Bilo (hijo) en procura a dar a conocer el valor de los Dogos como elemento indispensable de la ganadería y de la práctica de la caza deportiva.
Esta ocasión nos permite dar nuevamente al lector noticias sobre Bilo - recientemente laureado como el autor de la mejor colaboración del año — de quien espe¬ramos otras sabrosas notas, conforme a términos de una reciente curta suya -recibida y en la que nos promete el envío de próximos trabajos relacionados con cacerías de jabalíes y pumas realizadas en zonas donde aún no pisó el pie humano...
Aguarden pues nuestros amigos el muí erial prometido, el que sin duda alguna, será de excepcional valor. (N. de la R.)A raíz de diversos pedidos de simpatizantes del Dogo Argentino, ganaderos, etc., el día 9 de agosto ppdo., el señor Amadeo Biló (h.) resolvió ofrecer una muestra de la capacidad efectiva de la raza, ofreciendo enfrentamientos de sus perros con jabalíes y pumas en corrales expresamente dispuestos y que, normalmente, se utilizan para el adiestramiento de sus jaurías.
Numeroso público asistió a la demostración que, por primera vez, se ofrecía en Río Negro, despertando enorme interés.
Altas autoridades del Neuquén concurrieron invitadas especialmente y entre ellas, el creador de la raza, Dr. Agustín Ñores Martínez.
Equipos fotográficos y de filmación se dispusieron para documentar fielmente la prueba.
Tras la presentación realizada en breves palabras por el señor Biló, se tomaron Jas providencias del caso para comenzar la muestra. Se inició con la suelta de un jabali mediano (70 kgs.) que enfrentaría a la cachorra Dogo, de siete meses de edad, "Conagen".
Decididamente, la perra enfrentó al jabalí del cual se prendió, soportando perfectamente sus embestidas hasta que la liei'a se "sentó", oportunidad en que el señor Biló y su ayudante, Roberto García, efectuaron la separación de la presa maniatándola. La Doga "Conagen", recibió los aplausos del público por su gran comportamiento.
A continuación se realizó el enfrentamien-to de un puma de dos años con un Dogo Argentino de 9 meses, denominado "Carú" descendiente de uno de los más prestigiosos ejemplares del criadero, el conocido "Day de Trevelin".
Antes de la muestra, hizo uso de la palabra el Dr. Ñores Martínez, quien aclaró la tremenda diferencia y desventaja del perro frente a la agilidad del puma, que armado de los "veinte puñales" de sus garras, acobarda y provoca la derrota de su rival, háciendo constar que no se pretendía vencer a la fiera, sino solamente demostrar el valor del Dogo en circunstancias tan desíavorables.
La publicación del comentario que se transcribe y en el que se da cuenta de exhibición realizada entre Dogos y pumas y Dogos y jabalíes no ha sido hecha con el fin de mostrar una lucha cruel o un simple combate entre fieras y perros.
Tal como se expresa en el comentario, la exhibición fue realizada con el exclusivo afán de demostrar a la concurrencia y en especial a los representantes de órganos de difusión (periodística, radial y televisiva), la capacidad del perro Dogo como elemento auxiliar de la ganadería al encontrarse posibilitado, en todos los aspectos, para lograr éxito contra las especies dañinas que asolan los campos.
No ha habido, pues, demostración de crueldad ni mucho menos.
Los perros han sido debidamente controlados en su accionar y han realizado su faena sin derramamiento de sangre.Tómese, pues, esta nota como una información útil ai hombre de campo ya que ningún otro sentido tiene.
No ha existido afán exhibicionista, ni demostración de fuerza por la fuerza misma. Lo realizado ha tenido carácter constructivo y así debe ser considerado. (N. de la E.). Seguidamente, explicó que el perro sería retirado de la jaua tan pronto se estableciera una ventaja clara a favor de L.no de los combatientes, para evitar llegar a límites crueles.
El señor Biló agregó a estos conceptos, otros, aclarando que la realización de este combate entrañaba para si la confirmación real de sus afirmaciones en cuanto expresaba que el Dogo puede vencer en lucba franca a un puma o jabalí sin haberlo visto jamás y teniendo tan solo como ayuda, el aliento de su amo.
Pueden influir, en sentido negativo, dijo, solo la disparidad de tamaño y pesos entre el perro y la presa que se le asigna. "El Dogo "Carú" jamás ha visto un puma, con-tinuó el señor Hiló, pero no tengo la menor duda de que vencerá a pesar de la diferencia de peso..."
Suelto el "león americano" en la amplia jaula, paseó su impresionante estampa bajo las miradas del público que, ante su tamaño, anticipó su posibilidad de triunfo frente al joven Dogo "Carú" que era passado frente al tejido, incitándoselo contra nresa.
Previo un pedido de silencio absoluto, se introdujo el perro en la jaula. Inmediatamente encaró al puma, entablándose una violenta lucha que, pálidamente, pretenden reflejar los grabados que ilustran la nota.
Predominó el ataque del Dogo frente al esquive del puma que inútilmente trataba 1 de zafarse de la lucha. Paulatinamente, se fue imponiendo el perro hasta que logró prender en uma mordida la garganta del feüno y sujetarlo firmemente contra el suelo.
Llegado a este extremo, Biló retiró al Dogo mediante una cuerda atada exprofeso alcollar, arrastrándolo hasta la puerta de la jaula, donde le realizó un torniquete de garganta provocando la apertura de sus man-dibülas por ahogamiento y con ellQ, la liberación del felino vencido, el que con toda rapidez, procuró alejarse del Dogo, saltando hacia el otro extremo de la jaula.
En medio de los aplausos del público, los señores Biló y Ñores Martínez, explicaron lo innecesario de la continuidad de la lucha ya que, de haber continuado, ésta hubiera provocado la muerte del puma por hogamiento. El Dogo no soltaria esa mordida de garganta hasta tanto la fiera no hubiese muerto, cosa que no se pretendía en esa demostración.
Se pasó luego al corral cercado de adiestramiento, ocupado por jabalíes donde, nuevamente, Biló vertió conceptos ilustrativos de ia siguiente parte del programa.
Explicó que hasta ese momento se había observado el comportamiento de Dogos Argentinos cachorros y que, de inmediato, se vería en acción a perros adultos con jabalíes de similares características. Pidió la prudencia del caso dado que las bestias se hallaban en completo estado de ferocidad.
Aclaró quo consideraba con veniente la suelta de dos Dogos para sujetar al jabalí en corto tiempo evitando un espectáculo cruel y que se procedería a maniatar la bestia apenas ésta 'hubiese sido controlada por los perros.
Se procedería a soltar un jabalí de 140 kilos y un solo Dogo. Con ligero intervalo haría su aparición en escena el siguiente. Ambos perros con un peso oscilante en los 35 kilos lograrían dominar al jabalí', a pesar de que éste no presentara ninguna parte vulnerable. Se adelantó que la prendida sería de orej a.
Suelto el jabalí pudo comprobar el público lo expuesto en cnanto a su tamaño y peso, provocando el lógico recelo al acercarse a las alambradas.
El Dr. Ñores Martínez soltó a su Dogo "Kob de las Pampas" que, valientemente.
enfrentó las arremetidas de la bestia irritada que, ante cada una de ellas, lo despedía violentamente por el aire. L,i suelta de! Dn-go "Diablo de Alien", propiead del señor Biló, emparejó las acciones. Con asombrosa decisión, este último se prendió de una oreja del jabalí, aguantando los hocícalos de la bestia.
"Kob" se prendió de la otra, templó sus músculos y en común esfuerzo, doblega on la cabeza del jabalí, permitiendo ]a entrada de Biló y García para maniatar la bestia a la que, luego, liberaron de los Dogos con los clásicos torniquetes y devolvieron a su corral, en medio de los aplausos de la concurrencia.
Como acto final de esta demostración de capacidad, se procedió a la suelta de un jabalí adulto macho, de asombrosa agilidad, cuyo peso lúe estimado en los 150 kilos. Frente a él fueron ubicados "Day de Tre-velin" y su hermano "Dele"', solicitando Eilo control de tiempo para establecer cuánto demorarían en doblegarlo.
"Day" buscó decididamente a la bestia, encontrándose ron ella en el reencontro del ruedo y quedando prendido de su oreja. El jabalí zamarreó al Dogo en violentos giros en el aire, aunque sin lograr que soltara. La suelta de "Dele" dio otvo maü¿ al combate ya que, em eríect conjunción de trabajo, tomó la otra oreja cié la ñera y con esfuerzo lograron doblarle ¡a cerviz.
Biló y García procedieron al volteo dsl jabalí y a su posterior maniatada y devoiu-ción a brete que le scivia de corra.
Esta demostración impresionó vivamente al público, debido a 3a acción rln^m1 o ijada por el jabalí, cuya fiereza puesta de manifiesto en todo momento no hizo sino valorizar su valiente accionar, muy especialmente el de "Day de Trevelin" quien sostuvo, er un comienzo, la furia de la presa absolutamente solo.
Numerosas fotografías y películas se obtuvieron durante esta demostración en procura de ser fieles testimonios cíe la indiscutible capacidad de la raza, como auxiliar delhombre de campo o como compañero del deportista cinegético.
Con esa acción se dio por finalizada la reunión, expresando el señor Biló al público, especialmente formado por periodistas locales y representantes de radios del Valle, que consideraba beneficioso el acto para conocimiento de los ganaderos allí presentes quienes, secundando ese plan informativo, trasladarían fehacientemente al ámbito de toda la provincia, el potencial del Dogo argentino en función, con el convencimiento de que fuera aquilatado, para una pronta aplicación, en la lucha contra plagas depredadoras que azotan el erario ganadero nacional.
Agradeció a los presentes, en nombre de todos los criadores del Dogo Argentino la corrección mantenida durante la muestra, e invitó a observar presas (jabalíes, pumas) embalsamadas, dentro de su casa, cobrados por las jaurías de Dogos de su propiedad, como asi, la documentación de la captura de las mismas, allí expuestas, a la vez que invitó al periodismo oral y escrito, a efectuar las preguntas del caso.