Pagina inicial / Artigos e Caçadas / Artigos

" A nossa criação nao é feita de traços retos, perfeitos e comuns. A criação é feita do nosso talento em transformar até os mais simples acontecimentos em lembranças inesqueciveis.

São essas somatórias que faz com que sejamos tão diferentes e dotados de uma história que só nós podemos contar"

 
 
DOGOS PARALELOS
por Rubens P.Lastra
Fonte : -
 
La preocupación del Sr. Passet en ios años "70 ¿También hay Dogos paralelos?

En los años 70, decía el Sr. Passet Lastra... "Leyendo "El Boxer Paralelo", la última obra de ese esclarecido cinólogo que es Gaetano Carlevaro Pérsico, me di cuenta que un artículo que yo tenía archivado desde hace bastante tiempo, era necesario publicarlo previa actualización de algunos detalles, para evitar que una excesiva tolerancia me haga cómplice de fatales desviaciones que atentaran contra el futuro de la raza Dogo Argentino, que debe ser defendida por pertenecer ya al patrimonio nacional. Primero Antonio Ñores Martínez, luego Agustín Ñores Martínez, después un conjunto de enamorados de la obra de aquellos trató de poblar el país y el mundo si se puede, con esa maravilla de perro que es el Dogo Argentino.

Esa espléndida obra genética capaz de envanecer al más ambicioso cinólogo, que, yendo más allá de la primigenia concepción de un perro de caza mayor, se convirtió en un extraordinario can multifuncional.

Macrotálico y blanco. Mesormorfo y ágil, Armonioso. De cráneo macizo, convexo en el sentido antera-posterior y trasversal y con el hocico ligeramente cóncavo, levántense del saldo naso-frontal a la nariz, detalles estos últimos acordes con su condición de mastica-dor-olfativo.

También de labios arremangados, de bordes libres, sin ninguna posibilidad de ser en péndulo y debiendo poseer una amplia comisura labial para permitir la respiración supletoria cuando la boca se llena de presa. Línea dorsal, más alta en la cruz, inclinado hacia el anca en suave pendiente.

Con grandes relieves musculares. Pero ¡Santo Dios, esto nada tiene que ver con muchos de los Dogos ubicados en los primeros puestos de las exposiciones y hasta algunos de la categoría Campeones!

¿Qué ha sucedido?

Los criadores, los expositores, los jueces y sobre todo los jueces especialistas

¿se olvidaron qué requerimientos son básicos para que un perro sea un Dogo?

Es inexplicable. Tal vez buscando la pintita negra, el dientito desviado, la falta del molar o ¡qué sé yo!, se olvidaron que lo primero que deben buscar es que el pretendido Campeonísimo sea un Dogo.

Nada puede ser superior a la tipicidad. Ni aún la funcionalidad. Porque bien sabemos que con gimnasia funcional, perros sin raza o de razas no específicamente para determinada tarea, adquieran cierta idoneidad para desempeñarse en ella.

Es muy interesante que el manto sea totalmente blanco. Es deseable, aunque no sea fundamental, que la boca luzca todos los premolares y la inserción de cada uno de los dientes sea perfecta.

Es encomiable que se aspire a que el movimiento sea perfecto. Pero partiendo de la premisa fundamental, que el perro sea realmente un Dogo, incluso con defectos, pero demostrando claramente la raza a que ese ejemplar pertenece.

No siendo simplemente un perro grande y blanco pero que tiene más el aspecto de un Gran Danés, un Boxer, un Bullterrier o lo que es peor, un Mastín Napolitano o un lebrel algo fuerte. Las más de las veces el aspecto criticado se da por la conformación del conjunto, pero dentro de ello los detalles que más contribuyen a la atipicidad residen en la cabeza, la línea inferior del tronco y contextura ósea.

El problema de las cabezas es bastante acuciante, pocas son las completamente correctas y hay una serie de variaciones que van desde la que parece la de uno de esos perros conocidos en nuestro campo como "ratoneros", claro que más grandes, hasta la de cierta similitud con el Pointer.

En cuanto al cuerpo, la falla consiste a menudo en un agalgamiento que en nada condice con el perro fuerte que ha de luchar contra el jabalí. En otras ocasiones, los cuerpos cilindricos y pesados conspiran con ese atleta a que aspiramos. No debemos olvidar que si en otras razas los errores arriba transcriptos pueden tener una influencia perniciosa, en el Dogo Argentino, raza nacional, cuyos Campeones son mirados en otros países como verdaderos prototipos ya que para ellos representamos la Meca del perfeccionismo del perro criollo, los daños por errores de tipificación pueden ser funestos.

Dentro mismo del país el confunsionismo que puede generar la situación apuntada resultará a poco andar un elemento no sólo de obstrucción en el mejoramiento y desarrollo de éste, el único perro nacional, sino que puede llegar a ser un factor de destrucción de la tarea genética hasta ahora también realizada.

Criadores y Jueces debemos ser verdaderos custodios de la tipicidad y exijamos primera y esencialmente que el ejemplar sea un Dogo, típicamente un Dogo.

Si procedemos así, a mi criterio, lograremos uniformar más la raza y habrá tiempo para que, mediante diversas presiones selectivas, obtengamos el perfeccionismo por todos deseado, pero sin apresuramientos que puedan conspirar contra la consolidación de la raza.